
La luz aporta el toque humano a este edificio de oficinas sueco
Si se detiene en el atrio de la sede de Kraftringen y dirige su vista hacia arriba, verá multitud de brillantes esferas suspendidas a diferentes alturas en una configuración irregular. Además de proporcionar iluminación, las luces hacen que el espacio sea más sereno, natural y humano. Cuando los arquitectos Landén + Krantz comenzaron a remodelar las oficinas de esta empresa energética sueca, tenían como objetivo crear un entorno de trabajo positivo y colaborativo. Los espacios abiertos eran una parte clave de este concepto y, en el atrio, lugar de reunión y punto de atención natural, no iba a ser para menos.



