UN TOQUE DE COLOR
Reconocidas en todo el mundo por su enfoque modernista de la arquitectura y el diseño, las obras maestras de Arne Jacobsen son celebradas por su diseño excepcional. Sin embargo, el diseño no fue el único talento y pasión de Jacobsen. Fue un ávido artista que pintó acuarelas de gran belleza, inspiradas en la vida silvestre que le rodeaba.
Y aunque estas obras contrastan con las líneas limpias y características y las formas geométricas que dominaban sus edificios, muebles y lámparas, son un bello reflejo de su pasión por la naturaleza. Y no solo eso, sino que ahora se les rinde homenaje en la nueva paleta de colores de la familia de lámparas AJ.
DESCUBRA LA FAMILIA AJ
Diseño discreto y funcional
Los diseños de Arne Jacobsen son conocidos por sus formas sencillas y por reflejar de forma elegante la unión entre la estética y la funcionalidad. Muchos de sus edificios y muebles se han convertido en símbolos del diseño funcionalista, que fusionó de forma elegante con la tradición artesana danesa y, después, con los materiales modernos utilizados a escala internacional. La serie de lámparas AJ es un claro ejemplo de ello.
Con sus ángulos y líneas reconocibles, la lámpara AJ fue diseñada por Arne Jacobsen para iluminar uno de los primeros hoteles de diseño del mundo. Inaugurado en 1960, el SAS Royal Hotel es una «gesamtkunstwerk» moderna en la que Arne Jacobsen no solo diseñó el edificio, sino también el mobiliario y pequeños detalles como la cubertería.



Nuevos colores
La nueva paleta de colores de la familia de lámparas AJ es un tributo sutil a la pasión de Arne Jacobsen por el arte y la botánica, que se inspiran en las acuarelas y los textiles que el artista creó durante su vida, al tiempo que tiene en cuenta las tendencias del interiorismo moderno. En estrecha colaboración con la diseñadora y experta en color, Clara von Zweigbergk, los colores se han seleccionado para crear una paleta armónica en la que cada tono sea un bonito complemento para el espacio interior moderno.


Horticultor de corazón
La pasión de Jacobsen por la botánica fue constante a lo largo de su vida. Pasó incontables horas de felicidad en su jardín, estudiando las plantas y captándolas con una cámara, un bolígrafo o un pincel. Si bien esta inspiración se aprecia claramente en sus acuarelas y en sus patrones textiles, también puede inferirse de su obra de diseño, gran parte de la cual pretende crear una estrecha interacción entre arquitectura y naturaleza.






